imagen de la cabecera
Presentación

Debemos dedicar más tiempo a entender la salud que a combatir las enfermedades. Estar sano es lo natural. Sólo el cuerpo se puede curar a sí mismo. Como profesionales de la salud debemos generar el espacio para que esta curación suceda, siendo capaces de trabajar con las personas para ayudarles a salir de las enfermedades.

Todos queremos estar y sentirnos bien, pero salud es una palabra a la que cada persona le da un significado personal ya que es dependiente de nuestras expectativas en relación a nuestra experiencia y a nuestro estado actual. En Amaiur la salud la contemplamos como un "estado activo" y "proactivo" en un proceso consciente de autocuidado del que cada uno es responsable. Es por ello que los pilares de Amaiur son la educación y la prevención.

Hoy sabemos que el organismo tiene la capacidad plástica de reaccionar a la enfermedad o al trauma haciendo retroceder los tejidos a fases menos diferenciadas del desarrollo para encontrar una capacidad regenerativa.

"Si los sistemas biológicos y psíquicos no fueran capaces de retroceder a una fase primaria de desarrollo, es decir, a una fase embrional de su estructura, menos diferenciada, el organismo perdería uno de sus más importantes mecanismos de seguridad. Si en un momento dado sucede una situación que el individuo no es capaz de tolerar, la estructura humana no puede subsistir y cae en depresión o neurosis". "Se olvida a menudo que probablemente cada progresión, es decir cada paso a una estructura más integrada, compleja y autónoma, requiere para arribar a buen término una regresión previa.(Rof Carballo)

Recientes investigaciones en neurociencias muestran, cada vez con mayor claridad, la interacción entre genética y ambiente, hasta el punto que hay autores que consideran a los progenitores como ingenieros genéticos de los hijos.

El ser humano ha surgido y evolucionado en relación a su entorno, entorno natural y social: naturaleza, familia y sociedad. Nuestro cuerpo y mente son un "producto" de esa relación con el medio reaccionando, formándose y transformándose continuamente en él y de donde se provee de esa nutrición relacional que es imprescindible para su salud y felicidad.

La condición del ser humano es el amor: "somos criaturas amorosas y enfermamos cuando el amor se nos interfiere..." (Maturana)

"El amor es un fenómeno relacional complejo que incorpora elementos cognitivos y pragmáticos" además, "a los componentes emocionales" obvios para todos. "Existen, pues, un pensar, un sentir y un hacer amorosos que, dirigidos hacia la persona objeto de ellos, deben ser percibidos por ésta como tales. Al resultado de este proceso lo llamamos nutrición relacional, que no es sino la conciencia de ser complejamente amados". (J. L. Linares)

Sin embargo, por muchas razones, este tan necesario amor para crecer sanos y felices se nos interfiere generando en muchas personas situaciones de dolor, desamparo y abandono por falta de los cuidados adecuados o por actuaciones inadecuadas como de maltrato, negligencia o abuso de poder. Toso esto lleva, además, según Hiromi Shinya a un consumo excesivo de enzimas propios de nuestro organismo, lo que unido al tipo de alimentación que hemos tenido y mantenemos, agotan prematuramente nuestras reservas de "enzimas madre" comprometiendo seriamente nuestra salud global.

En Amaiur basamos nuestro trabajo en la observación de las carencias de nutrición relacional y alimenticia de las personas que acuden a nuestro centro, como guía en el tratamiento de sus problemas dentro de un contexto de trabajo interdisciplinar: 1- psicoterapéutico donde se van resolviendo y reconstruyendo los problemas de apego, traumas y defensas surgidos de las relaciones interpersonales tempranas negligentes y/o dolorosas que hacen que las personas no puedan ser ellos mismos y no encuentren un sentido en sus vidas; 2- un trabajo corporal que da apoyo físico y lo orienta con el entorno; y 3- trabajando a nivel de alimentación y suplementación, basándonos en el terreno alterado, para corregir las carencias crónicas generadoras de sus problemas.
Con esto queremos decir que cualquier evento o experiencia va a configurar y estructurar nuestro organismo: si las vivencias son positivas y sanas nuestro cerebro y organismo se irán configurando y estructurarán de una forma muy diferente de si éstas son negativas y limitadoras.

Por ejemplo, los neurotrasmisores y hormonas están directamente relacionados con las situaciones traumáticas, especialmente histamina, dopamina y serotonina que junto a la melatonina afectan al correcto funcionamiento de nuestro cuerpo. Bloqueo, desorientación, falta de ánimo y de energía, lesiones, dolores crónicos, de cabeza, de espalda, problemas digestivos, de piel, sentimientos negativos, incapacidad de disfrutar y de sentir, ansiedad, nuestro "porte" se verá afectado, también, por las tensiones, hernias, asma, etc., son algunos de los múltiples síntomas que pueden aparecer. Si el trabajo terapéutico es adecuado va a tener en cuenta cómo la vida ha repercutido en nosotros abordando todas las alteraciones que han configurado nuestra actual situación física, emocional y mental. Es por ello que en Amaiur informamos, claramente, y proponemos el trabajo que pensamos es más indicado para abordar el problema que las personas presentan de una forma holística.



“Para dejar de sentirse mal, para lograr la felicidad, es preciso convertirse
en actor y no seguir siendo un mero espectador”
(Boris Cyrulnik)